Friday, October 06, 2006

Insurgentes, lluvioso

Ayer pasé otra vez frente a tu trabajo. Eran las 6:15 de la tarde.
Fue una coincidencia haber pasado por ahí, a la hora en que había alguna probabilidad de verte. No fue así, sólo había mucha gente afuera del edificio.
Extrañé tus ojos y tu sonrisa. Cuando me dirigía hacia Miguel Ángel de Quevedo un golpe de recuerdo me hizo sentir tu piel.
Fue sólo un golpe fugaz.

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