Pista cinco
¿Qué tienen en común Camilo Sesto y Arvo Pärt? Para algún eventual purista que se asome aquí, nada. Quizá tampoco para ti. Para mí, que la Tabula rasa y "amor, si tu dolor fuera mío y el mío tuyo, qué bonito sería: amor amar" se han juntado para pensar en ti.
Para pensar lo imposible, desde luego. Hoy, sin embargo, no voy a hacerme la víctima de la película. Imagino que tu vida en los últimos meses debe ser verdaderamente cansada y que tu trabajo, como el de casi todo el mundo ahora, se ha vuelto sólo una monserga.
Yo también estoy fastidiada de casi no tener tiempo libre. No lo estoy tanto como tú, que seguramente ni siquiera has podido ver a quien(es) extrañas. Lamento mucho tu situación y a veces la mía también.
Hace un momento pensaba en ti y me preguntaba lo absurdo, lo de siempre: ¿por qué no podremos nunca tener un momento de paz, de placer en calma, como para escuchar esta hermosa obra? La respuesta inmediata, la de siempre, hoy está de más. Pero, más allá de lo que siempre doy por hecho, hoy -por alguna coincidencia- se hace presente la realidad aterradora, la del monstruo del trabajo que está consumiendo tu existencia.
No pretendo patentar el hilo negro, sólo me gustaría poder ayudarte a recordar a tu opresor y dar un ligero golpe en la puerta de tu memoria para espantar por un momento a tu cotidianidad esclavizante; para que redescubras la suerte de tener a quien(es) quieren.
Ya es mucho pedir, pero no puedo evitarlo y aunque no sea con la fuerza de otros tiempos, de todos modos voy a recordar una canción que nunca me ha gustado y que sin embargo una vez te dediqué durante un sueño nocturno : si tuvieras un tiempo libre, después de toda esa gente que te pide amor, por favor, dedícalo a mí.
Para pensar lo imposible, desde luego. Hoy, sin embargo, no voy a hacerme la víctima de la película. Imagino que tu vida en los últimos meses debe ser verdaderamente cansada y que tu trabajo, como el de casi todo el mundo ahora, se ha vuelto sólo una monserga.
Yo también estoy fastidiada de casi no tener tiempo libre. No lo estoy tanto como tú, que seguramente ni siquiera has podido ver a quien(es) extrañas. Lamento mucho tu situación y a veces la mía también.
Hace un momento pensaba en ti y me preguntaba lo absurdo, lo de siempre: ¿por qué no podremos nunca tener un momento de paz, de placer en calma, como para escuchar esta hermosa obra? La respuesta inmediata, la de siempre, hoy está de más. Pero, más allá de lo que siempre doy por hecho, hoy -por alguna coincidencia- se hace presente la realidad aterradora, la del monstruo del trabajo que está consumiendo tu existencia.
No pretendo patentar el hilo negro, sólo me gustaría poder ayudarte a recordar a tu opresor y dar un ligero golpe en la puerta de tu memoria para espantar por un momento a tu cotidianidad esclavizante; para que redescubras la suerte de tener a quien(es) quieren.
Ya es mucho pedir, pero no puedo evitarlo y aunque no sea con la fuerza de otros tiempos, de todos modos voy a recordar una canción que nunca me ha gustado y que sin embargo una vez te dediqué durante un sueño nocturno : si tuvieras un tiempo libre, después de toda esa gente que te pide amor, por favor, dedícalo a mí.

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