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"Feliz no cumpleaños", te escribí la última vez, y tu respuesta fueron tres interrogaciones.
Bueno, ya sé que estando en el trabajo uno no tiene tiempo para cosas superfluas... la enajenación de nuestro ser está retribuida cada 15 o 14 días con un salario insuficiente y, ni modo, hay que entregarse en cuerpo, neurosis y alma a lo que uno tiene que hacer.
Y como no puedo dejar de lado mi patrocinio parcial en este blog -la otra es de la empresa que lo alberga-, también tengo que recordar[me] que además del robo de vida que implica el trabajo mal pagado, como se trataba de un mensaje mío no debió interesarte mucho.
Bueno, ya dejé el látigo sobre la mesa, a un lado del envase del disco de Beethoven que adquirí hace unos meses, cuya portada parece un dibujo de dos jóvenes de la colonia Condesa... en fin. Ya iba a meter cosas desagradables... la verdad es que extraño la interpretación de la Mondschein de Bella Davidovich, pero como no tengo ya tocadiscos (¿te acuerdas del inexistente tocadiscos de tu tía?), escucho esta versión de Wilhelm Kempff -magnífica, dirían los entendidos.
Bueno, pues ¿por qué feliz no cumpleaños? (aunque sostengo que "???" no era exactamente una pregunta, si no una exclamación de enojo disfrazada)... como "I sing it just for me" (Nat King Cole), me (te) respondo que: Lewis Carrol inventó esta frase para la pequeña Alicia (por cierto, Laura tiene aún mi libro de sueños...); que a Jaime Pontones le encantaba cerrar Utopía, su programa nocturno en Rock 101, con esta frase y uno, yo al menos, me sentía reconfortada y como todavía no conocía el insomnio dormía feliz, y bueno, por que en este país saber que uno esta vivo en un día cualquiera es ya un motivo de celebración -supongo que estás de acuerdo conmigo.
Hoy estuve pensando en ti. La verdad es que yo misma me sorprendo de darme cuenta de que a veces te recuerdo con tanta fuerza, pero cómo podría evitarlo si hay tantas cosas alrededor que te invocan y después de que has estado tantos años en mi vida. Por ejemplo, una voz en la radio con un ligero acento veracruzano me recuerda la tuya, acompañada de tu risa; además, hoy tuve ganas de escuchar muchas veces a Los Ángeles Negros y sí, tu recuerdo llegó a mí y "una gran emoción sentí, ¿por qué fue, si todo pasó?"
No sé, pero fue muy lindo.
Bueno, ya sé que estando en el trabajo uno no tiene tiempo para cosas superfluas... la enajenación de nuestro ser está retribuida cada 15 o 14 días con un salario insuficiente y, ni modo, hay que entregarse en cuerpo, neurosis y alma a lo que uno tiene que hacer.
Y como no puedo dejar de lado mi patrocinio parcial en este blog -la otra es de la empresa que lo alberga-, también tengo que recordar[me] que además del robo de vida que implica el trabajo mal pagado, como se trataba de un mensaje mío no debió interesarte mucho.
Bueno, ya dejé el látigo sobre la mesa, a un lado del envase del disco de Beethoven que adquirí hace unos meses, cuya portada parece un dibujo de dos jóvenes de la colonia Condesa... en fin. Ya iba a meter cosas desagradables... la verdad es que extraño la interpretación de la Mondschein de Bella Davidovich, pero como no tengo ya tocadiscos (¿te acuerdas del inexistente tocadiscos de tu tía?), escucho esta versión de Wilhelm Kempff -magnífica, dirían los entendidos.
Bueno, pues ¿por qué feliz no cumpleaños? (aunque sostengo que "???" no era exactamente una pregunta, si no una exclamación de enojo disfrazada)... como "I sing it just for me" (Nat King Cole), me (te) respondo que: Lewis Carrol inventó esta frase para la pequeña Alicia (por cierto, Laura tiene aún mi libro de sueños...); que a Jaime Pontones le encantaba cerrar Utopía, su programa nocturno en Rock 101, con esta frase y uno, yo al menos, me sentía reconfortada y como todavía no conocía el insomnio dormía feliz, y bueno, por que en este país saber que uno esta vivo en un día cualquiera es ya un motivo de celebración -supongo que estás de acuerdo conmigo.
Hoy estuve pensando en ti. La verdad es que yo misma me sorprendo de darme cuenta de que a veces te recuerdo con tanta fuerza, pero cómo podría evitarlo si hay tantas cosas alrededor que te invocan y después de que has estado tantos años en mi vida. Por ejemplo, una voz en la radio con un ligero acento veracruzano me recuerda la tuya, acompañada de tu risa; además, hoy tuve ganas de escuchar muchas veces a Los Ángeles Negros y sí, tu recuerdo llegó a mí y "una gran emoción sentí, ¿por qué fue, si todo pasó?"
No sé, pero fue muy lindo.

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