Friday, October 07, 2011

Camisa amarela...

Camisa Amarela... ¿te acordarás de que alguna vez te gustó llamarte así?, ¿te sonará ridículo ahora este nombre? Recuerdo que me dijiste que era de una canción brasileña. Como no la conocía y me daba pena verme tan ignorante frente a ti, te dije que era una canción padre... Cuánto tiempo ha pasado... ¿dónde quedó ese tiempo que nos robó el capitalismo? Cómo no extrañar ese tiempo, ahora que vivimos en el infierno terrenal... Era incomprensible que a los sudamericanos los desaparecieran. Mira hoy.
Sí, de nuevo: "¿A dónde van las palabras que no se quedaron?, ¿a dónde van las miradas que un día partieron?"
"¿Dónde estás?, ¿entre qué gentes?" Es imposible evocar ya a Pablo Neruda; sin embargo sus palabras siguen siendo tan precisas...
¿Sigues entre la misma gente?, Does it make you happy?, pregunta una canción de hace algunos años. ¿Acaso te atreviste a dejar a tu familia y vivir con tu profesora?
Cuando quiero escribir no escribo... Todos estos días he tomado notas sobre lo quiero preguntarte aquí y sobre lo que recuerdo, pero nunca tengo tiempo de venir a este mausoleo inútil. Y mira, ahora que puedo no me sale nada.
Sólo recuerdo que el otro día te escuchabas feliz (sí, fui yo). No te has muerto, entonces, lo que es casi una suerte en este país. Me preguntaba si estás cercano a los 60 años... Debes de tener 57, ¿verdad? Pregunta estúpida... me gustaría tanto que esos jóvenes de 20 y tantos años de la década de los 80 pudieran responderme: ¿te imaginaste alguna vez que tendrías más de 50 años? Creo que la respuesta hubiera estado llena de terror y de desprecio.
¿Sabes? Quizá no hubiera estado tan mal responder así.