Tu loca forma de amar
Qué lindos éramos. Éramos jóvenes. Éramos lindos: la piel era tersa, el pelo suave, la sonrisa fácil, la vida larga.
Ahora me parecen lindos los acordes de saxofón que estuvieron de moda en la música pop entre los 80 y los 90. En esos años algunos me gustaban, no todos. Después renegué de ellos. Y ahora, ironías o venganzas de la vida, me gustan otra vez.
Me gusta recordarte con esa vieja canción de Flans, Las mil y una noches.
Cómo recuerdo que te gustaba Bazar. A mí no, pero después de ti me empezaron a gustar No controles y otras canciones.
Ahora me gusta ver esa ropa holgada que un tiempo me parecía horrible. Bueno, los colores chillantes no me gustarán nunca, tampoco los zapatos picudos, y sólo me fascinan algunos peinados.
"Tu costumbre de huir, tu forma de amar, siempre loca, siempre a medias, siempre a destiempo tenía que acabar con alguno de los dos"
Sí, eran lindos mis zapatos "flat" color carne con un moño, mis pantalones grises entubados de algodón y mi camisola verde que compré en la frontera.
"No vamos a encontrar otra playa que tenga palmeras al viento"
Tan bonita esa ropa como los breves días en la otra frontera, en otros países.
"La luna nos unió y ni tú ni yo supimos volar"
Recuerdo que te gustaba Luis, de Franco de Vita. Y después me gustó también.
"La luna nos separó y ni tú ni yo supimos llorar"
También me gustaba pensar en ti con una canción de Ricardo Montaner, Tan enamorados. Me sorprendiste cuando me contaste que te gustaban las telenovelas brasileñas que pasaban a medianoche en los tiempos de cuando la televisión era la abierta. Esa canción era el tema de una telenovela sudamericana, Niña bonita, que miraba antes de dormir.
Éramos hermosos.

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