Dreaming on you
Un poco sangrón el título, pero es lo que me dio el inconsciente.
Y sí. Soñe contigo. Hace mucho que no pensaba en ti. La semana pasada te recordé, y como siempre, me pregunté sobre tu edad. No recuerdo cuántos años me llevas. ¡Qué horror!, ¿será un olvido asociado con la edad?...
Y si es la edad, ¿a poco tienes ya ...?
Me parece increíble. En el sueño tenías la juventud y vigor (esta palabra nunca me ha gustado, pero no me viene a la cabeza otra... ¡¿por la edad?!), tu piel lozana, tu sonrisa amplia, tu sexo fuerte del que te honrabas tanto. Te besé como hace mucho tiempo no besaba. Estábamos en un elevador... Nos abrazábamos de los hombros como si fuéramos un par de amigos (lo que nunca pasamos de ser, pese a tantas cosas y tantas palabras...), entre otros motivos, porque queríamos mostrar a mi familia y a tu esposa embarazada que no teníamos nada que nos comprometiera, como nunca lo hubo...
Y sí. Tu esposa embarazada también era parte de tu juventud y la mía. Teníamos treinta y tantos años. Ella estaba cerca de dar a luz, usaba un vestido que no era elegante, propiamente, pero tampoco una facha, era como de oficina, y en un momento de enojo, después de acabar de darse cuenta de que escondíamos mal nuestro... ¿amor, relación, vínculo, historia?, ella amenazaba con abortar.
Yo le decía que no podía hacerlo porque ya estaba cerca del parto. Te convencía de que la convencieras de que volviera contigo, y tú no lo pensabas mucho. Sin embargo, después de tu opción de hacerlo, yo me decepcionaba un poco, sólo un poco, un minuto, de ti porque ya sabía que al final siempre te irías con ella. Fuera quien fuera.
¿Por qué no fui yo "la elegida"? Esta pregunta pernoctaba en mi inconsciente y despertó en el sueño luego de que en la tarde platiqué con una pareja. Me causaba cierta irritación no poder comprender cómo un hombre que ha estado tan cerca de representantes del poder político y conoce la realidad de este país puede haber terminado su matrimonio para (¿vivir con?) sostener una relación ya de varios años con una mujer sí, bonita y "femenina", pero increíblemente boba e infantilesca...
¿Fue lo mismo que pasó con nosotros? Preferiste siempre a "esa pareja con la que no" -según dijiste una vez, cuando estuviste plenamente enamorado y lleno de pasión por mí-, esa de voz dulce, de familia tradicional que saludaba cordialmente en la grabación del teléfono donde dejar mensajes. ¿Fue lo mismo con una segunda mujer -supongo, y supongo más joven- con la que cambiaste de domicilio en el sur de la ciudad...? ¿Fueron ellas las que preferiste, pese a que alguna vez estuviste a punto de pedirme que viviéramos juntos -tú lo admitiste-... bueno, esto último fue hace tanto tiempo... tanto... So far away, canta Carole King en mi cabeza, y ahora en YouTube.
¿Vives aún?, ¿cómo es tu apariencia física?, ¿tienes canas?, ¿has perdido tu risa fácil y deliciosa?, tu enorme trasero de mujer africana, ¿sigue en su lugar? Gulp. Creo que este último dato te puede delatar ante otros porque no hay muchos hombres con nalgas como las tuyas. Bueno, la verdad es que este blog (que ya cumplió casi 20 años!!!) es leído por pocos.
¿Lo lees tú, acaso? Si es así, ¿qué piensas de mí ahora?... ¿soy una simple hoja ya amarillenta de tu pasado? ¿te da flojera acordarte de mí y por eso, si alguna vez leíste este blog ahora no tienes ganas de leerlo más o al revés: piensas en mí de cuando en cuando?
Cómo me encantaría tener algún signo de ti, de ese nosotros que probablemente -seguramente- no vuelva, pero que ha sido parte de nosotros, los de entonces...
Bueno, sigo "en el mismo lugar y con la misma gente", y, como diría Serrat (once again), seria fantàstic que me dieras una leve señal de ti.
PD Qué curiosa es la vida. Qué curiosas son las coincidencias... o, en el peor de los casos, qué horrible es eso que llaman algoritmo de internet, porque siempre he pensado que el hombre joven que anuncia su negocio de trámites migratorios para profesionistas en estarosunidos se parece un montón a ti. Ay.

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