Saturday, October 11, 2025

Este blog está tan muerto como tú y yo, Fernando. Tan muerto como Robert Redford. Fernando, sin embargo, cómo te recuerdo aún ("Te recuerdo, Amanda" -¿te acuerdas tú también?). Y hoy me acordé de ti (La memoria, la inventoria -libro que nunca entendí) por la noticia de la muerte de Diane Keaton. Ella, una actriz representativa de los años 70, que tú y yo vimos seguramente (yo sí) en los años 80 y 90. Bueno, ella escribió, a propósito de su larga relación con Al Pacino: "Nunca fue mío. Pasé veinte años perdiendo a un hombre que nunca tuve". Y ya puedo ver una sonrisa socarrona si alguna vez, incluso cuando seas un anciano, lees esto. Porque, al final, eso fue para ti nuestra relación, una serie de sonrisas, un periodo de pasión y un titubeante deseo de que viviéramos juntos. Sí: recuerdo muy bien tu propuesta reprimida y después confesada de vivir juntos. Y qué bueno que no lo hiciste, porque tal vez yo habría aceptado. Supongo que en parte porque la compulsión me hubiera llevado a aceptar, pero también por un tonto mecanismo de aceptación de casi todo. En fin. Hoy volviste a mi memoria por esa frase exacta de Keaton. Y, como solía decir Jordi Soler en sus años de locutor en Rock101, se acaba nuestro hermoso siglo XX. Y con cada suceso, nuestra historia, la de Fernando y yo.